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Gestión energética para las empresas comprometidas con el medio ambiente

Gestión energética para las empresas comprometidas con el medio ambiente

Es necesario insistir en la importancia de la gestión energética por parte de las organizaciones de todo el mundo. Ser consecuentes con el compromiso medioambiental, dar prioridad a las normativas internacionales en materia energética y optimizar costes asociados, son tres motivos de peso para dar un paso más hacia la gestión sostenible de los consumos.

La sostenibilidad se ha impuesto como única respuesta posible a la grave crisis ambiental que vive el planeta. Más allá de las administraciones públicas, la preocupación se ha apoderado también del mundo empresarial, que busca nuevas soluciones para la gestión del consumo energético de sus instalaciones. En este sentido, las herramientas de gestión energética se erigen como las mejores soluciones empresariales para reducir el impacto medioambiental.

¿Qué características debe tener una buena herramienta de gestión energética?

La sostenibilidad es una cualidad que debe tener cualquier organización que quiera ser puntera y competitiva.

 

Las herramientas de gestión energética ponen al alcance de las organizaciones todas las funcionalidades necesarias para racionalizar los consumos energéticos y evolucionar hacia el concepto de Green Company.

IoT y Big Data, claves en el proceso de gestión energética

El buen funcionamiento de una herramienta de gestión energética depende, en gran medida, de su capacidad de comunicación con las infraestructuras. En este sentido, los datos son indispensables y en su recogida, almacenaje y procesamiento son claves los dispositivos IoT y el Big Data.

Los dispositivos IoT son los encargados de la recolección de datos en tiempo real. Desde consumos de agua y luz hasta indicadores de temperatura o humedad, los sensores interconectados son capaces de extraer información sobre cualquier consumo energético de la instalación.

Pero, para ser efectiva, una herramienta de Energy Management debe integrar de forma automática los datos recabados por estos dispositivos en un único cuadro de mando, dividido en diferentes parámetros energéticos y configurable en función de las necesidades de cada organización.

El objetivo final de este proceso es explotar todas estas fuentes de datos para convertirlos en información estratégica que permita monitorizar y optimizar los consumos de energía. Así, el Big Data facilita tanto el almacenaje de datos como su posterior procesamiento, dotando a las empresas de una mayor capacidad de reacción, agilidad y eficiencia en la toma decisiones.

Por todo esto, una buena herramienta de Energy Management debe permitir una gestión proactiva y sistemática de los consumos a partir de indicadores fiables y estandarizados. Y debe responder, como mínimo, las siguientes preguntas: ¿Qué consumimos? ¿Dónde y cuándo lo consumimos? ¿Cómo lo consumimos? ¿Cuánto consumimos?

Con su ayuda, las empresas podrán implantar planes de acción enfocados a consumir menos, reduciendo la huella de carbono y haciéndolas más sostenibles.

Fases de la gestión energética

Recopilar información y medir el consumo energético

Las herramientas de Energy Management escuchan a los edificios a través de sensores y transforman en información estratégica los datos recopilados. De este modo, obtienen gráficas y estadísticas que explican el comportamiento energético del edificio y las prácticas de consumo de agua, gas y electricidad.

Identificar oportunidades para ahorrar energía

Se trata de detectar los dispositivos que tienen un mayor consumo y de proponer las medidas correctivas adecuadas para normalizarlo. El análisis exhaustivo permite identificar variaciones bruscas que pueden indicar tanto un mal funcionamiento de los equipos como una avería de la instalación.

Aplicar las medidas de ahorro

Las herramientas de Energy Management facilitan la integración entre los datos capturados y las variables de toma de decisiones, aportando una total proactividad en cuanto a la generación de actuaciones. Una vez identificadas las medidas oportunas, el siguiente paso natural es actuar. Algunas soluciones implicarán una mayor cooperación de los miembros de la organización mientras que otros se corresponderán con esfuerzos de persuasión y de cambio de hábitos.

Evaluar el progreso y la mejora

La implementación no acaba con las acciones que conforman la estrategia. Para garantizar el éxito de las iniciativas de optimización de energía a largo plazo, es indispensable supervisar su progreso. Los resultados obtenidos durante su monitorización serán de gran ayuda tanto para la implementación de otros procesos similares como para la actualización de los existentes.

Ventajas de una herramienta de Energy Management

  • Reducción en los consumos y de los costes asociados.
  • Mejora de la calidad de servicio y de las condiciones de trabajo de los usuarios.
  • Ventajas para la obtención de las principales certificaciones en materia de eficiencia energética. Por ejemplo, la norma ISO 50001 que plantea una gestión basada en la mejora continua de los modelos de consumo y los procesos de producción.
  • Análisis de los costes incurridos y previsión a futuro en base a los consumos históricos.
  • Control de temperatura, humedad y luminosidad de las instalaciones.
  • Generación de informes periódicos o bajo demanda.
  • Cumplimiento de las normativas nacionales e internacionales en materia energética. Ventaja competitiva, en la medida que sitúa a la compañía en un proceso de transición hacia la empresa verde.

Big Data también al servicio del planeta

Con el objetivo de preservar el medio ambiente, los gobiernos, las empresas y los ciudadanos tenemos la responsabilidad de combatir nuestra huella ecológica. Y para lograrlo, nuestra mejor baza es la innovación tecnológica.

 

En 1992 más de 1.700 científicos y premios Nobel firmaron el documento titulado “Advertencia de los científicos del mundo a la Humanidad”, donde advertían de los desastres en materia medioambiental que se sucederían a lo largo de los años si no empezábamos a tomar medidas preventivas. Así, enumeraron los problemas a los que se enfrentaría la población en los años venideros: deterioro de la capa de ozono, baja disponibilidad de agua dulce, agotamiento de la vida marina, deforestación o destrucción de la biodiversidad.

Con el objetivo de preservar el medio ambiente, los gobiernos, las empresas y los ciudadanos tenemos la responsabilidad de combatir nuestra huella ecológica. Y para lograrlo, nuestra mejor baza es la innovación tecnológica.

Tecnología como parte de la solución y no como parte del problema

La revolución demográfica y económica que hemos experimentado en las últimas décadas ha convertido la tecnología en un elemento imprescindible en la búsqueda de formas de vida más sostenibles. Este es precisamente el objetivo de las llamadas tecnologías verdes, que buscan mitigar y/o revertir los efectos de la actividad humana en el medio ambiente.

De entre todas ellas, destaca el Big Data ambiental o Green Data, que aprovecha la capacidad que tenemos de obtener más información que nunca para reducir el impacto medioambiental. Concretamente, el Big Data ayuda a los científicos a comprender mejor el estado de la crisis climática y a identificar nuevas soluciones que permitan administrar los recursos naturales de forma más eficiente.

Destinado a transformar los datos en información útil, se encarga tanto de estudiar la situación actual del planeta como de predecir escenarios futuros, de manera que permite realizar un análisis sencillo y efectivo de riesgos y oportunidades. 

El caso de las ciudades inteligentes

Utilizar las nuevas tecnologías en favor del planeta es una iniciativa aplaudida desde todos los sectores de la población. Nos enfrentamos a un gran reto y los datos pueden marcar la diferencia. Disminuir el impacto que las actividades humanas tienen sobre el planeta es posible gracias a la información.

 

Entre sus múltiples aplicaciones, el uso del Big Data permite identificar las áreas que requieren una mayor atención climática. En este sentido, investigaciones recientes han demostrado que las áreas urbanas concentran los índices de contaminación más elevados.  

El Internet de las Cosas hace posible la obtención de datos a tiempo real, con dispositivos conectados que van desde sensores que miden la calidad del aire urbano hasta dispositivos que registran los flujos de tráfico. Tomando estos datos como punto de partida, los patrones y las tendencias observadas pueden utilizarse, por ejemplo, para predecir la cantidad de CO2 que emitiremos en los próximos años. Esto demuestra que el futuro de las ciudades pasa por reaccionar de manera anticipada a las necesidades de sus habitantes.

Pero la demanda de tecnologías de control de la eficiencia energética no solo está afectando a las ciudades sino también a los edificios. Gobiernos, organizaciones y ciudadanos de todo el mundo piden cada vez más nuevas soluciones para sus infraestructuras. Los edificios del futuro son más inteligentes, eficientes y respetuosos con nuestro entorno. Y del mismo modo que sucede con las ciudades, extraer e interpretar los datos generados por los edificios, permite predecir su comportamiento y sus necesidades para mejorarlos.

 

BIM: la importancia de la innovación en el Facility Management

La tecnología BIM aporta grandes beneficios en la disciplina del Facility Management y permite tomar decisiones estratégicas. En este sentido, BIM se convierte en una fuente de información y de conocimiento sobre el inventario de equipos y de espacios.

Building Information Modeling, conocido por las siglas en inglés BIM, es una metodología de trabajo integral y colaborativa para la gestión de un proyecto de construcción. Se trata de un proceso de generación y gestión de datos de un edificio durante todo su ciclo de vida. Es decir, su objetivo principal es centralizar toda la información del proyecto, de manera que sea accesible para todos sus agentes.

Esta metodología de trabajo representa una importante mejora en el campo de la gestión de infraestructuras, ya que, con su uso, las compañías ahorran tiempo y recursos en todas sus fases, incluyendo conceptualización, construcción y mantenimiento.

Esta metodología ha cobrado mucha importancia en los últimos años. Incluso la Unión Europea ha fomentado, entre sus estados miembros, el uso de BIM para proyectos que requieren de una dotación económica pública.

La digitalización que comporta el uso de BIM permite tener un conocimiento global e integrado del proyecto, ya que incorpora planos, modelados, gráficas de costes y toda aquella documentación generada.

Además, como fuente de información precisa y coordinada, BIM puede ser aprovechada para optimizar múltiples procesos y tareas.

BIM y Facility Management

De un tiempo a esta parte el Facility Management se ha posicionado como una de las disciplinas más importantes para dar soporte a las organizaciones en todo aquello relativo a la gestión y funcionamiento de sus inmuebles, así como a los servicios que llevan asociados. En este sentido, la tecnología BIM aporta grandes beneficios durante la fase de explotación de una infraestructura, que es la más costosa, ya que la compañía podrá disponer de:

  • Conocimiento sobre el total del inventario de equipos y de espacios.
  • Conocimiento sobre el total del inventario del edificio. 
  • Capacidad de validación del modelo a seguir cumpliendo con la normativa. 
  • Información de calidad para toma de decisiones. 
  • Conocimiento estratégico del edificio a gestionar.
  • Localización visual de posibles incidencias. 
  • Mayor eficiencia del personal de mantenimiento.

Es imprescindible que las herramientas tecnológicas con las que un Facility Manager trabaja cumplan con los requerimientos del mercado. Por todo esto, hoy en día, es necesario que ésta tenga capacidad de integrarse con BIM, y ofrezca información estratégica a partir de todos los datos aportados por el edificio para:

  • Obtener planes de mantenimiento
  • Identificar la ubicación de activos, aunque estos no sean visibles en la obra acabada
  • Guiar a los operarios hacia los elementos que requieren de mantenimiento, ya sea el legal / preventivo o correctivo.
  • Integrar alertas en servicio de activos 
  • Mantenimiento de los activos e infraestructuras

Así, de nuevo, la tecnología permitirá a las compañías pasar de la información a la acción estratégica.

Personalized User Experience: un gran reto tecnológico

La personalización ya es una necesidad para sobrevivir y prosperar en la era del cliente capacitado. Esto sucede en la medida que la falta de personalización ya es uno de los principales motivos de abandono de las relaciones comerciales.

Podríamos definir la personalización de la experiencia del cliente, Personalized User Experience en inglés, como la experiencia digital que nace a partir de la personalización de procesos creados en base a los datos sobre los clientes de una compañía. Es decir, la personalización  significa diseñar servicios y/o productos destinados a satisfacer los requisitos individuales del cliente.

Definida como la interacción de extremo a extremo de un cliente con una empresa o producto, ha alcanzado un nivel de importancia primordial para las empresas de todos los sectores. La implicación es clara: si se busca fidelizar y a la vez captar nuevos clientes, es necesario construir una experiencia personalizada para ellos, y utilizarla como un diferenciador competitivo.

Hoy, las nuevas aplicaciones digitales y los avances en la analítica predictiva hacen posible que una compañía interprete los datos que ya tiene sobre un individuo (leads, interacciones con su producto o servicio, compras directas y otras fuentes) y los transforme en información predictiva, útil y relevante.

Pero ¿cómo asegurar que los datos son precisos y están disponibles en tiempo real? ¿Cómo extraer valor de éstos para ofrecer experiencias personalizadas? ¿Cómo se analizan grandes cantidades de datos para identificar esas mejoras clave que tendrán un impacto duradero en la mayoría de su base de clientes?

Lo primero que debemos tener en mente es que los datos por si solos no son suficientes. Habitualmente, provienen de fuentes dispares, tanto de dentro como de fuera de la empresa. Además, las personas adecuadas pueden no tener acceso a los datos o puede no existir un mecanismo formalizado para aprovecharlos.

En muchos casos, llegados a este punto, solo queda dar un último paso: encontrar e implementar una tecnología adecuada que sea capaz de analizar y procesar todos los datos a través de procesos basados en el comportamiento del cliente.

¿Qué consigue una compañía integrando los datos y convirtiéndolos en procesos?

A grandes rasgos, integrar los datos permite conocer mejor a sus clientes de cara a anticiparse a sus expectativas, intereses y demandas, y conseguir así fidelizarles y retenerles. Concretamente, los beneficios para la organización son:

  • Conseguir una mayor visibilidad.
  • Alinear los objetivos empresariales con la realidad del usuario digital.
  • Maximizar el retorno de la inversión.
  • Aumentar el volumen de datos que obtiene de los canales online.
  • Girar definitivamente hacia una visión user-centric.

Reformulando el concepto de experiencia de cliente

Cabe destacar dos puntos clave que, cualquier empresa que apueste por esa nueva experiencia digital, debe tener en cuenta: 

  • Permitir a los clientes definir sus métodos de interacción: utilizar tecnologías como los sistemas de gestión de relaciones con los clientes (CRM) para desarrollar y mantener enfoques a medida de las interacciones con los clientes.
  • Satisfacer las necesidades no expresadas de los clientes: aquello que los clientes dicen que prefieren y lo que realmente prefieren no siempre coincide. En este aspecto, el análisis avanzado de datos y la creación de procesos personalizados en base al comportamiento del cliente permitirá ofrecer una respuesta cada vez más adecuada a sus necesidades. 

Big Data para personalizar la experiencia de cliente

La recopilación de datos en cada punto de contacto es clave para las empresas que buscan crear experiencias de cliente más relevantes. Recopilar, correlacionar y analizar datos de las interacciones de los clientes a través de los canales es la clave para este propósito.

Así, el desafío es que las empresas gestionen todos los datos de sus clientes y los conviertan en información procesable. Si todos sus datos de consumidores están atrapados en silos o están dispersos entre los equipos de ventas, equipos de soporte y equipos de marketing, la empresa no podrá capitalizar los datos porque nadie tendrá una visión completa de sus clientes. Llegados a este punto, el Big Data se convierte en una herramienta clave del proceso.

El Big Data permite combinar todos los datos, ya que es en la suma de todos ellos donde se encuentra el verdadero conocimiento del cliente. De este modo, las organizaciones podrán determinar su próximo movimiento con conocimiento de causa, adaptando y mejorando las experiencias de sus clientes.

Así pues, estas tendencias tecnológicas crean una oportunidad para que las compañías conozcan a sus clientes, atrayendo a futuros consumidores y reteniendo a los existentes, a través de experiencias digitales personalizadas que responden a sus necesidades en todo momento.

 

¿Qué es una Software Factory?

La empresa moderna debe adaptarse a las cambiantes necesidades de sus clientes. En este nuevo paradigma empresarial, los pilares básicos son la agilidad y la eficacia. La Software Factory ofrece la posibilidad de crear y entregar rápidamente experiencias de software.

Las organizaciones deben desarrollar soluciones tecnológicas capaces de dar respuesta de forma rápida y eficaz a las exigencias del cliente. En un contexto en el que el consumidor está en el centro de todas las decisiones, el software se ha convertido en una herramienta clave para asegurar la competitividad del negocio. Es precisamente esta idea la que da lugar al nacimiento del concepto de Software Factory, basado en la industrialización y la automatización de los procesos de producción.

Hoy en día, para ofrecer mejores experiencias al cliente a una velocidad y escala sin precedentes, las empresas necesitan habilidades, herramientas y procesos totalmente diferentes. Las fábricas de software se rigen por cuatro principios básicos: agilidad, automatización, analítica de la información y seguridad. Es decir, ofrecen una experiencia de calidad, protegen los datos sensibles, responden rápidamente a las necesidades del mercado y crean softwares operativos en cualquier momento y lugar.

Producir software es como fabricar coches

Antes de adoptar nuevos modelos de producción, la fabricación de un único coche llevaba semanas o incluso meses. Todo cambió cuando la industrialización del sector del automóvil condujo a una mayor productividad. Con la ingeniería de software, la posibilidad de aislar ciertas fases del proceso y de automatizar hasta cierto punto las líneas de producción ya es una realidad. En este sentido, se está popularizando la idea que el desarrollo de software también se puede gestionar como una actividad industrial.

La ingeniería de software busca optimizar al máximo el proceso, apostando por la rapidez de entrega del producto final. Cualquier software de calidad pasa por un proceso comúnmente llamado ciclo de vida de desarrollo de software. Por orden cronológico, las diferentes fases que lo componen son: análisis, diseño, desarrollo, pruebas, implementación y mantenimiento. La repetición continuada del procedimiento lleva a los expertos a una comprensión profunda de su funcionamiento. Como consecuencia, es posible llevar a cabo una estandarización de ciertas partes del procedimiento. 

Además, la Software Factory aprovecha el conocimiento adquirido y los activos producidos por proyectos de desarrollo anteriores. A diferencia de otras empresas, las fábricas codifican prácticas comprobadas que pueden ser adoptadas por equipos de proyectos similares.

Beneficios básicos de la Software Factory

Productividad

Muchas actividades de desarrollo de aplicaciones se pueden simplificar y automatizar. Un ejemplo es la reutilización código de software o el uso de metodologías adaptables que permitan reducir el tiempo de lanzamiento del producto final. La automatización reduce el margen de error, libera recursos y aumenta la velocidad de respuesta. En este sentido, la metodología de trabajo de una Software Factory da como resultado un servicio formado por profesionales altamente cualificados a precios muy competitivos. Y por último, pero no por ello menos importante, la capacidad de tercerizar proyectos de desarrollo de software permiten a los trabajadores de la empresa contratante a centrarse en sus respectivas actividades.

Calidad

Facilita a los desarrolladores información sobre prácticas comprobadas. La integración de código reutilizable permite focalizar los esfuerzos en características que serán únicas para cada proyecto. Las aplicaciones desarrolladas utilizando una fábrica de software también se pueden verificar antes de la implementación, asegurando que se sigan las mejores prácticas de fabricación durante su desarrollo.

Habitualmente los test de seguridad y las comprobaciones se corresponden con etapas muy avanzadas del proceso. Esta metodología supone un riesgo para las empresas, que necesitan tener siempre protegidos los activos de información. Las fábricas de software, en cambio, extienden la seguridad de forma integral a través de todo el proceso de creación, fabricación y entrega del producto.

Ahorro

La principal diferencia entre un equipo de desarrollo de software y una fábrica de software es el precio de los servicios prestados. Generalmente, se trata de centros de desarrollo de aplicaciones específicas subcontratados por organizaciones e instituciones. Industrializar la producción de software abarata los costes y reduce el ciclo de desarrollo de soluciones a medida, sobre todo en comparación con los métodos más convencionales.

El ensamblaje de componentes estandarizados de software es una forma avanzada de construir aplicaciones de forma rápida y con menos inversión.

DevOps, entre las metodologías más populares

DevOps es una metodología para la creación de software que se basa en la integración entre desarrolladores software y administradores de sistemas. A través de la automatización de tareas se consigue mantener un flujo continuado de mejoras tecnológicas, así como agilizar la relación entre cliente y compañía. Se trata de una metodología que aboga por un entorno de trabajo totalmente colaborativo que está encajando a la perfección con el concepto de Software Factory

Metodología DevOps ¿Llegó para quedarse?

Con el objetivo de conseguir una mayor eficiencia en el desarrollo de software, y de ofrecer una entrega continua de valor a los clientes, cada vez más empresas optan por el enfoque DevOps, que consiste en la unión de la parte de desarrollo y la de operaciones. ¿Cómo evolucionará este enfoque?

¿Qué es DevOps?

DevOps es una metodología para la creación de software que se basa en la integración entre desarrolladores software y administradores de sistemas. El término DevOps está compuesto por dev (desarrolladores) y ops (operaciones). De este modo, se trata de la integración de la parte de desarrollo y la de operaciones, teniendo también mucho protagonismo los procesos. El objetivo de esta metodología es desarrollar software más rápidamente, con mayor calidad, menor coste y una altísima frecuencia de entregas. A través de la automatización de tareas se consigue mantener un flujo continuado de mejoras tecnológicas, así como agilizar la relación entre cliente y compañía.

Estamos hablando, por lo tanto, de una metodología que aboga por un entorno de trabajo totalmente colaborativo, y en constante comunicación, un enfoque que demanda de un cambio de cultura de la plantilla, por lo que su aplicación en la empresa requiere de tiempo.

Análisis de metodología DevOps en las empresas

Recientemente GitLab, servicio web de control de versiones y desarrollo de software colaborativo basado en Git, ha realizado un estudio sobre el desarrollo de la metodología DevOps en 2018. El objetivo de dicha investigación era conocer cómo las personas que están detrás del software se enfrentan a un panorama tecnológico en rápida evolución. De la investigación se destaca que los profesionales de software reconocen colectivamente el valor de trabajar en entornos altamente colaborativos y han experimentado los beneficios de hacerlo.

La investigación se realizó sobre más de 5.200 profesionales de software de todo el mundo. La mayoría de los encuestados se identifica como desarrollador o ingeniero de software y trabaja para pequeñas y medianas empresas (PYMES) en las industrias de hardware, servicios y SaaS. Encabezan la lista de continentes con un mayor número de profesionales software, Europa con el 46,41% y Norte America, con un 36,67%.

La investigación de GitLab arroja luz sobre varios aspectos del enfoque DevOps:

  • Si bien casi todos los encuestados están de acuerdo en que es importante trabajar en un entorno de colaboración y una gran mayoría (81%) dice que es fácil colaborar con su equipo y con otros dentro de su organización, la visibilidad y la transparencia continúan rezagadas, con casi la mitad de los desarrolladores (42%) reportando la dirección poco clara como su principal desafío para hacer el trabajo.
  • Las organizaciones que han adoptado DevOps tienen más probabilidades de desplegarse a pedido y priorizar la automatización que las que practican Agile.
  • Los equipos de alto rendimiento tienen acceso a mejores herramientas, pasan menos tiempo cambiando de contexto y tienen más probabilidades de trabajar de forma remota que sus contrapartes de menor rendimiento.
  • En general, los equipos remotos reportan niveles más altos de satisfacción que aquellos que trabajan en la oficina, incluidos niveles más altos de visibilidad, una mejor comprensión del proceso de implementación y una sólida cultura de DevOps.
  • Los líderes de TI planean invertir lo más posible en integración, entrega y despliegue continuos en 2018, y citan la selección de la tecnología adecuada como su mayor desafío.

Generalmente, los desarrolladores y la alta gerencia están alineados, lo que da un gran valor a la colaboración y la comunicación. Los administradores son más optimistas sobre el ahorro de tiempo de practicar DevOps, con un 81% de acuerdo en que DevOps ahorra tiempo en el proceso de desarrollo, mientras que solo el 65% de los desarrolladores está de acuerdo.

Se destaca también el énfasis y la preferencia por las herramientas de código abierto en todos los segmentos. Independientemente del nivel, la cultura o el flujo de trabajo, el código abierto resulta crítico para los equipos de desarrollo de software, y el 92% de los encuestados está de acuerdo en que las herramientas de código abierto son importantes para la innovación del software.

Los encuestados valoran mucho el trabajo en un entorno de colaboración, donde sienten que se escuchan sus voces y tienen la capacidad de tomar decisiones sobre su trabajo. Una gran mayoría sugiere que les resulta fácil colaborar con los miembros de su equipo y otros miembros de su organización. Las políticas flexibles en el lugar de trabajo y el seguimiento del tiempo son comunes, con la productividad medida por los resultados en lugar del tiempo empleado.

En cuanto a la metodología más utilizada, el 69% de los encuestados afirma que se trata de la metodología Agile, siguiendo la DevOps con un 23%. Aún así, la mayoría de los encuestados afirman que el uso de un flujo de trabajo DevOps ahorra tiempo durante el proceso de desarrollo; un sentimiento también expresado a una tasa aún mayor entre los gerentes, con un 81% de acuerdo.

Para acceder al estudio completo de GitLab, haz click aquí.

Al observar el 2018 y más allá, las organizaciones de TI que adoptan con éxito las prácticas de mejora continua y la automatización sin interrupciones a lo largo de su ciclo de vida de desarrollo de software, tendrán equipos más felices, más colaborativos y con mejor funcionamiento que están mejor posicionados para cumplir sus metas y objetivos.

Predicciones Forrester 2019

Un estudio hecho por Forrester Research afirma que la transformación digital se dirige hacia lo pragmático. Existen retos importantes que se deben atacar el próximo año. La preparación organizacional, la deuda técnica, los datos generales y las bases fundamentales de las viejas marcas son puntos claves que afrontar según las predicciones Forrester para el 2019.

CX seguirá en el ojo del huracán

El CX (costumer experience) seguirá mostrando un vacío peligroso en el triángulo de las emociones, engagement – compromiso -, y fidelidad del consumidor.

Forrester Research remarca que el 20% de las firmas persistirán en el posicionamiento de estrategia de marca frente a las iniciativas del CX y la reducción de costes.

Todo este tiempo, el Consumer eXperience se ha mantenido en un modo de hacer que no ha sido reconocido, ni ha impresionado a los consumidores. Y para hacer crecer los ingresos, ha necesitado disrumpir en la parte organizacional.

Las Predicciones de Forrester dicen que algunas firmas romperán en el camino por tratar de apostar por los costes fijos. Otras romperán literalmente porque estarán aterrados. Y otras volverán a los métodos antiguos, como los descuentos, para atraer al consumidor.

Desaceleración en el paradigma digital

El estudio Forrester afirma que 25% de las firmas desacelerarán en los esfuerzos digitales y por lo tanto perderán activos en el mercado.

En 2018 se ha pensado en la transformación digital y se ha apostado fuerte, pero el mundo continúa girando y necesita direccionar y atender las demandas de los consumidores.

El 2019 se encarará de manera que la amplia transformación digital en la que estamos, vaya hacia lo pragmático con el objetivo de hacer mejoras y cambios necesarios en las operaciones.

El propósito gana significado

Forrester pronostica que el 20% de las marcas revitalizarán el propósito de marca.

En un futuro próximo, el propósito ganará significado priorizando en diferentes motivos pragmáticos que respondan diferentes cuestiones críticas que nos conduzcan al crecimiento.

  • Como marca que intenta conectar los estilos de vida y los hábitos de los consumidores, ¿cuál es el propósito real que ofrecen en estos momentos?
  • ¿Cómo las marcas toman decisiones importantes sobre las competencias básicas, como por ejemplo, elegir partner?
  • ¿Cómo las marcas atraen al público, en este caso millennial?
  • ¿Cómo eligen en que lado está el consumidor?,y, ¿Qué es lo auténtico?

Los Directores de Marketing pujan por la Marca

Forrester Research estudia que el 50% de los CMO’s (Chief Marketing Officer’s) – Término anglosajón de Director de Marketing – pondrán la marca en el top de las prioridades.

En 2019, los CMO’s tendrán más en cuenta los presupuestos y tratarán de volver a darle vida a la marca. Muchos de ellos irán más allá intentando establecer una conexión entre el objetivo de la marca, la marca en sí, y la experiencia que supone estar presente en la marca. Es decir, buscar volver a las bases que la fundaron y dar a los clientes la visión que ellos desean de la marca.

Los CIO’s cogen las riendas

Los datos de Forrester dicen que el 25% de los CIO’s(Chief Information Officer) – Director de sistemas de información – expandirán sus competencias. El resto delegarán a operadores de confianza.

Las compañías intentan entender que significa ser una organización digital por primera vez.

En 2019, los CIO’s serán los que lideren los esfuerzos vitales de la marca. Crearán los equipos que lideren los procesos, empoderarán los operadores de confianza para manejar las tareas del día a día. Pero, lo más importante que harán los CIO’s será construir un modelo o estrategia que acerque la innovación tecnológica hacia el valor del cliente.

La Inteligencia Artificial pone los cimientos

El RPA (Robotic Process Automation) y la Inteligencia Artificial unirán fuerzas para crear trabajadores digitales para más del 40% de las empresas del futuro.

La inteligencia artificial ha ido transformándose desde su aparición, todo y que en el 2018 ha retenido 3 elementos negativos para su desarrollo: ha mantenido una insuficiente información estructural, ha sido muy horizontal, y ha sido demasiado confusa. Estos obstáculos describen cómo será la IA en el próximo año.

Las firmas apostarán en RPA y serán capaces de ampliar el alcance del proceso, el producto o la experiencia, y comprender mejor el impacto de la IA. Las innovaciones tecnológicas de RPA e IA se combinarán para crear valor de negocio, mientras que sirve como una cama de pruebas para las implementaciones más amplias de la Ineligencia Artificial.

En resumen, en el año próximo, las firmas seguirán invirtiendo en IA y seguirán estudiándola a fondo, en vez de acelerar el proceso de conocer lo extraordinario que se prometía de la Inteligencia Artificial.

El mundo deja de creer

Por lo menos una firma de las grandes perderá valor de más de 25% por los ciberataques. Potencias como Rusia, China, North Corea, Irán y otras combinadas tratarán de escalar en la ciberseguridad.

2019 será un año de importantes ciberataques a compañías e individuos. Será el año que Forrester prevé que los gobiernos y compañías acabarán con la confianza de los ciudadanos. El gobierno americano usará el goteo a empresas siguiendo el camino parejo al marco de la ciberseguridad. La ciberseguridad continuará llenando titulares en 2019 como la ‘Confianza Cero’ comanda el presupuesto y la acción.

Los consumidores se escandalizan

El 75% de los Directores de Marketing B2C (Business to Costumer)  serán tentados para saltar hacia un fracaso social, pero un 50% de esos esfuerzos serán fallidos.

Hay tanta división social, frustración y enfado, que los consumidores quieren ver que las marcas saltan hacia el fracaso. El 2018 ha sido un año donde muchas marcas han perdido buena imagen social. En 2019, se prevé que más marcas serán tentadas a seguir la tendencia del market-baiting, todo y que, no todas las firmas tienen el poder analítico o instinto de conseguir el timing o tono adecuado. 

Robots para la gestión de talento

Cada vez más, los cazatalentos usarán la automatización a través de robots para la contratación de talentos, y así evitar las esperas de los expertos a que contraten. Forrester afirma que el 25% de los líderes usarán la automatización para dirigir el talento hacia su máximo rendimiento.

Se generará el uso de la automatización para liberar el tiempo, espacio libre y fondos para desarrollar la experiencia necesaria. Forrester predice que el 7% de trabajos que pueden ser automatizados, se perderán a la automatización. En el 2019, los cazatalentos empezarán a ejecutar dos estrategias, las cuales están interrelacionadas, y son poner el foco en el RQ (Robotics Quotient), y un excelente nivel de contratación y desarrollo de estrategia.

Las inversiones del Capital Riesgo se recalibran

La inversión de Venture Capital – concepto anglosajón del Capital Riesgo – para el MarTech, o Marketing Technology, y el AdTech, o Advertising Technology, caerá un 75%, según las predicciones Forrester.

MarTech son plataformas que usan los departamentos de Marketing para medir datos de gestión de usuarios, oportunidades, además de medición de resultados y atribución de canales. AdTech son plataformas publicitarias enfocadas a la compra/venta de espacios publicitarios, gestión y desarrollo de creativos, entre otras.

Las inversiones de Capital Riesgo en el MarTech y AdTech llegaron a picos muy elevados en el 2016, pero ha ido en declive a partir de entonces.  Los inversores están en búsqueda de que será los siguiente.

En 2019, cuatro industrias estarán en el top de las listas de la inversión de Capital Riesgo: Manufacturación, Distribución, Servicios de Finanzas y Transportes.

Blockchain destapa la publicidad digital

De acuerdo con Forrester, hacia finales de año 2019, más del 50% de los 100 publicitarios más reconocidos usarán Blockchain para la cadena de subministro de transparencia.

La publicidad está en crisis. Se gasta mucho dinero en publicidad digital y prácticamente no se ve. Forrester estima que el dinero gastado en estas impresiones, que son innecesarias, crecerá hasta los 10.9 billones hasta el 2021. 

Forrester asegura que, en 2019, el Blockchain ayudará a alejar los problemas de opacidad que existen en la publicidad digital. Grandes marcas están inmersas en programas pilotos de Blockchain. Pero para finales del 2019, se prevé que se tendrá un mejor conocimiento de donde se gastan el dinero, como abusan de las mentiras y cómo se desprenden del dinero las empresas digitales. Y esto gracias al Blockchain.

El Internet de las Cosas en el mundo empresarial

El 85% de firmas implementará soluciones IoT (Internet of Things).

Según Forrester, el sueño de tener una casa inteligente continúa siendo eso, un sueño. Los clientes mismos tendrían que comprar, conectar, y usar estos productos para crear esta experiencia mágica, pero aún no pasará.

Mientras el B2C de IoT siguen intentando encontrar su puesto en el sector tech, las aplicaciones tecnológicas de B2B se dispararán en 2019. El próximo año, el B2B del Internet de las cosas se centrará en seguir conduciendo la rentabilidad, en conectar con las empresas, y en algunos casos, proveer experiencias personalizadas a los clientes.

Workplace as a Service: La transformación digital del puesto de trabajo

El concepto de Workplace-as-a-Service (WaaS) está ganando terreno en la medida que las organizaciones están descubriendo los numerosos beneficios que comporta la Gestión del Puesto de Trabajo.

Es un hecho que la delegación de competencias tecnológicas permite a las organizaciones mejorar su rendimiento al centrar sus esfuerzos en las actividades propias de su core business. Las empresas aumentan la productividad de sus empleados, al mismo tiempo que apuestan por la transformación digital del negocio.

En este sentido, WaaS es un avance del concepto de Software-as-a-Service (SaaS). Pensada para dar respuesta a las necesidades de transformación digital en el campo de Gestión del Puesto de Trabajo, una solución WaaS garantiza la gestión integral, la calidad de los servicios y el control de costes. De manera que, hardware, software, licencias, servicios, financiamiento y soporte se integran en una única solución innovadora.

¿Cómo funciona?

Antes de la puesta en marcha del servicio, un equipo de consultores especializados realiza un análisis estratégico, tecnológico y funcional del entorno de trabajo del cliente. La propuesta de transformación resultante de esta fase viene motivada por distintos dinamizadores de cambio.

La etapa de transformación se basa en el análisis detallado de la situación tecnológica de partida y en la definición de los objetivos. Se realiza una planificación detallada y, posteriormente, tiene lugar el proceso de implantación y de soporte para la gestión del cambio. Asimismo, en esta fase también se definen los indicadores de evaluación y seguimiento.

A continuación, los elementos modificados pasan automáticamente a ser gestionados por el equipo de servicios, organizado en diferentes subáreas.

En primer lugar, y en estrecha colaboración con el equipo de transformación, se encuentra el área de provisión. Como su propio nombre indica, se encarga de proveer al cliente y a las demás áreas, de todos aquellos elementos físicos que serán necesarios para el éxito de las transformaciones y su posterior gestión.

Los equipos de plataformas y sistemas, en cambio, son las responsables de la gestión, mantenimiento y mejora de los sistemas operativos y de los sistemas de comunicación, respectivamente. Igual de importantes son los equipos de soporte, responsables de la atención y resolución de incidencias y peticiones tanto por conexión remota como de forma presencial.

El Front End es el Centro de Atención a Usuarios (CAU). A grandes rasgos, un CAU representa el portal de servicio a través del cual la empresa gestiona sus incidencias y prestaciones. Es decir, se encarga de la recepción, reasignación a otros grupos, seguimiento y cierre de las incidencias del cliente.

¿Cuáles son sus ventajas?

·  Ahorro en hardware y licencias: Incluye la gestión integral de portátiles, teléfonos inteligentes, tabletas, monitores y todo tipo de hardware, lo que permite a los clientes ahorrar en sus compras y licenciamientos.

·  Software en la nube: La mayor parte de la potencia informática y sus aplicaciones se pueden recuperar a través de la nube. Esto crea un alto nivel de flexibilidad, seguridad de datos, confiabilidad y máxima transparencia con respecto a los costes generales para los usuarios y las empresas.

·  Usuario en el centro: Dota al usuario final de nuevas herramientas que facilitan la autogestión de tickets, consultas y peticiones. Además, se trata de un modelo personalizado de atención al empleado. Permite el acceso a aplicaciones y datos de la oficina desde cualquier lugar y en cualquier momento, independientemente de la geografía y sin importar el dispositivo elegido.

·  Implementación flexible, rápida y eficiente: Favorece la estructuración sencilla de los servicios, habilitando una rápida implantación y adaptación a las cambiantes necesidades del negocio.

·  Gestión proactiva e integral: El modelo WaaS cubre la gestión de extremo a extremo, incluyendo infraestructuras, dispositivos, aplicativos y comunicaciones. Su deber es asegurar el buen funcionamiento del puesto de trabajo y la mayor eficiencia en la gestión de los procesos de negocio. Gracias a un modelo ágil de aprovisionamiento, garantiza el cumplimiento de los niveles de servicio y asegura el mínimo impacto al usuario final, incluso anticipándose a posibles incidencias.

·  Transparencia y control: Permite el seguimiento y el control del servicio en tiempo real, gracias al cuadro de mando. Dicha herramienta da acceso a información intuitiva y detallada de los principales indicadores que proporcionan soporte en la toma de decisiones de los clientes.

·  Gestión del cambio y evolución: Se llevan a cabo procesos de mejora continuada con el objetivo de incrementar la calidad del servicio, incorporando innovaciones tecnológicas que pueden suponer avances cuantitativos en los servicios prestados.

Solo el 30% de las empresas confían en la seguridad de Internet

Según un informe elaborado por la consultora Accenture, el cibercrimen podría costar a las empresas 5,2 billones de dólares en los próximos cinco años. Los resultados señalan que los sectores más vulnerables a este tipo de injerencias serán el tecnológico, el científico y el automovilístico.

La seguridad de Internet vuelve a estar en el centro del debate empresarial, a raíz del reciente caso Marriot. El pasado mes de noviembre, la famosa cadena hotelera sufrió uno de los mayores ataques informáticos de los últimos tiempos. Los datos facilitados por la misma gerencia hablan de hasta 500 millones de clientes afectados. El robo incluiría desde direcciones postales, números de teléfono y pasaportes, hasta detalles de las tarjetas de crédito.

La confianza en la economía digital se ha visto mermada. Los problemas de seguridad online son cada vez más visibles, debido a la creciente sofisticación de los ciberataques que ya han afectado a empresas e instituciones a nivel global. Esta confianza es fundamental desde el punto de vista de la organización interna de las empresas y, por supuesto, con respecto a las relaciones con sus clientes y/o proveedores.

En el informe elaborado por la multinacional Accenture, se exploran las complejidades y los desafíos a los que se enfrentan las compañías que dependen de Internet. El estudio también concentra sus esfuerzos de análisis en presentar el cibercrimen como un riesgo real para las organizaciones. Tal como afirman el 90% de los encuestados, que consideran que una economía digital fiable es un factor extremadamente crítico para el futuro crecimiento de una organización.

La confianza digital en tela de juicio

El 68% de los CEOs aseguran que la dependencia a Internet de sus compañías está aumentando considerablemente, pero solo el 30% confía en la seguridad de Internet. En su estudio, Accenture calcula que en los próximos cinco años el nivel de fiabilidad disminuirá aún más, alcanzando el 25%. Mientras tanto, la dependencia seguirá aumentando hasta llegar al 100% de las empresas.

Por otro lado, la filtración de datos podría costar 5,2 billones de dólares a las organizaciones, a nivel global y en un período de cinco años. El principal motivo es la incapacidad de las compañías de introducir medidas de protección que se adecuen a un nuevo contexto tecnológico en constante renovación. De hecho, un 59% afirma que Internet es cada vez más inestable y que no están seguros de cómo deben reaccionar.

La industria de alta tecnología, más conocida como high-tech, se enfrenta al riesgo más elevado, con más de 753 mil millones de dólares en riesgo. Seguida de cerca por el sector científico y el automovilístico, con cantidades en juego que rondan los $642 y $505 respectivamente.

La rápida aparición de nuevas tecnologías también está enfrentando a las organizaciones a nuevos desafíos en materia de ciberseguridad. El 79% de los encuestados admite que su empresa está adoptando nuevas tecnologías emergentes de forma desenfrenada, de manera que no son capaces de abordar al mismo ritmo los problemas de ciberseguridad que comportan. En este sentido, el informe destaca que “el auge del Internet de las Cosas ha expandido la superficie de ataque de las redes empresariales de miles de puntos -como dispositivos móviles u ordenadores portátiles- a varios millones”.

¿Qué se puede hacer?

Ante esta situación, el informe concluye que la respuesta debe materializarse en un esfuerzo global organizado, ya que ninguna empresa puede abordar estos retos por su cuenta. Se refiere a aunar esfuerzos para colaborar con otras compañías para prevenir nuevos ataques. Según el director general de Accenture Security España, Xavier Mitxelena, el mejor ejemplo es el de la banca. “En el ámbito de la banca, los entornos de seguridad están colaborando y compartiendo información de riesgos reales desde hace años. Cuando atacan al primero es mejor que el resto lo sepa para que puedan armar una defensa”.

Además, es importante incorporar la seguridad en la arquitectura de negocio. Es decir, la protección de los activos de información debe ser una actividad fundamental de la cadena de valor de la empresa. “Es por este motivo que los CEO deben articular una visión de “seguridad por diseño” desde las primeras etapas de desarrollo”.

Finalmente, el estudio concluye que la comunidad tecnológica debe comprometerse verdaderamente a fortalecer no solo la seguridad de los dispositivos, sino también las redes y los protocolos básicos de Internet. Y, añade, es responsabilidad de los líderes empresariales instar a dicha comunidad a abordar estos problemas.

5 ventajas de los sistemas ERP en la nube

Pese a su uso cada vez más popularizado en todo tipo de organizaciones, las virtudes del ERP todavía se ven opacadas por defectos relativos al coste, a la implantación y al mantenimiento. Como alternativa han surgido los ERP en la nube, que aportan soluciones para algunas de estas cuestiones.

El término ERP (Enterprise Resource Planning) se refiere a un software de gestión empresarial que integra los procesos centrales de una organización en un único sistema. Desde producción y distribución hasta operaciones, pasando por logística y recursos humanos.

Dichos sistemas facilitan el flujo de información a tiempo real a través de todos los departamentos de una organización, de manera que también simplifica la toma de decisiones. Alojados y accesibles desde una misma plataforma, los datos ofrecen un nivel de conocimiento detallado y actualizado del estado de la empresa.

¿Qué es un ERP en la nube?

Con la aparición de nuevas tecnologías, ha surgido el software ERP en la nube como alternativa a los sistemas de gestión locales. La nube se encuentra en el centro de las nuevas estrategias competitivas con motivo de su velocidad, escalabilidad, ubicuidad y experiencia del usuario.

La nueva solución ERP permite automatizar todos los procesos, aprovechando las ventajas de la tecnología cloud computing. Concretamente, el software ERP alojado en la nube aprovecha las ventajas de un ERP tradicional junto con los beneficios añadidos inherentes a su alojamiento.

Con el modelo cloud la empresa puede prescindir de infraestructura propia, tercerizando la operatoria del ERP y optando por un centro de datos externo.

Personalización

El proveedor de servicios participa activamente en la planificación, el diseño y la implementación del sistema ERP. La cooperación entre ambos actores da como resultado un modelo que se adapta a las necesidades específicas de la empresa. Se debe tener en cuenta, además, que dichas exigencias de computación y de almacenamiento fluctúan. Para dar respuesta a las variaciones, la fórmula cloud facilita la realización de ajustes y adaptaciones de forma casi inmediata.

El ERP en la nube mantiene a la compañía a la cabeza en innovación, gracias a las constantes actualizaciones automáticas.

Implantación

Los largos tiempos de instalación y la parametrización de componentes que requiere un ERP local desaparecen con la solución cloud. La herramienta facilita la implementación sin necesidad de que la compañía adquiera y/o configure nuevos equipos informáticos.

Además, agiliza el proceso para todas aquellas empresas organizadas en múltiples divisiones. En este caso, una simple configuración permitirá el acceso al programa mediante un servidor web.

Flexibilidad

Las soluciones cloud ERP permiten el acceso desde cualquier lugar y en cualquier momento. Esta herramienta reduce la accesibilidad a un único requisito: conexión a Internet. Los empleados tienen a su disposición toda la información de la empresa a tiempo real, desde sus portátiles y smartphones, sin costes adicionales.

Protección

Un ERP es en términos generales un repositorio de toda la información de una compañía, de manera que la seguridad se convierte en un factor clave para asegurar la competitividad del negocio. Preservar la titularidad, la seguridad y la privacidad de los datos debe ser una prioridad para cualquier proveedor de servicios.

En este sentido, la contratación de una solución ERP en la nube conlleva un compromiso de protección por parte del proveedor. Garantizar los estándares de seguridad más avanzados es competencia de la empresa contratada. Por este motivo, la nube ofrece mayores garantías de las que puede conseguir la propia empresa de forma interna en caso de optar por un ERP local.

Reducción de la inversión

En comparación con los formatos de instalación local, los sistemas cloud ERP requieren una menor inversión. En este segundo caso, la adquisición de la licencia, la implantación del software, la compra de los equipos informáticos y el mantenimiento del sistema, aumentan el gasto de la empresa. Es precisamente la externalización del mantenimiento técnico una de las cuestiones que más afectan al ahorro de tiempo y costes.

Habitualmente la contratación de este servicio se ofrece bajo un modelo de suscripción periódica. De este modo, el proveedor se compromete con el cliente. Entre sus tareas destacan: mantener la infraestructura técnica, asegurar la accesibilidad, asegurar los activos de información y evitar que las actualizaciones menoscaben la configuración personalizada.

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